Gaetano Scirea fue uno de los defensores más respetados y admirados del
fútbol italiano, tanto por su enorme capacidad técnica y de lectura del
juego como por su caballerosidad deportiva. En sus 78 partidos en el
seleccionado azzurro participó en 3 Copas del Mundo, incluida la de
España 1982, en la que Italia se consagró campeón.
Scirea debutó en 1972 jugando para el Atalanta, pero 2 años más tarde fue
transferido a la Juventus, donde jugó 14 temporadas y alcanzó su mayor
gloria deportiva. Con el club de Turin ganó 7 Scudetti, 2 Copas de Italia,
1 Copa de Campeones, 1 Recopa y 1 Supercopa de Europa, 1 Copa UEFA y 1
Copa Intercontinental.
A lo largo de su carrera, y a pesar de ser defensor, no sufrió ninguna
expulsión, así como tampoco fue suspendido por algún otro motivo. Tanto
compañeros como rivales y simpatizantes de otros clubes lo trataron con
respeto y resaltaron sus valores como persona ante todo.
Scirea murió trágicamente en un accidente automovilístico en Polonia,
cuando aún trabajaba para Juventus. Hasta el día de hoy los simpatizantes
de ese club corean su nombre en el estadio Delle Alpi.