Jorge Luis Burruchaga será recordado por muchos por haber sido el autor
del gol que le dio el triunfo a la Argentina frente a Alemania, en la final
del Campeonato Mundial disputado en México en 1986.
Pieza clave en el equipo dirigido por Carlos Bilardo, Burruchaga también
jugó todos los partidos en Italia '90, donde los argentinos volvieron a
jugar la final contra los alemanes, aunque esta vez cayeron derrotados.
De gran manejo y movilidad, además de su buena pegada y su capacidad para
jugar en cualquier sector de la cancha, Burruchaga se desempeñó gran parte
de su carrera en Independiente, de Argentina, club con el que obtuvo la
Copa Libertadores de América y la Copa Intercontinental, ambas en 1984.
En su paso por Europa jugó para el Nantes y el Valenciennes, ambos de
Francia, aunque sin tanta suerte. En 1995 volvió a Independiente y ganó
la Supercopa y la Recopa de ese año.