Claudio Paul Caniggia fue una de las apariciones más importantes del
fútbol argentino después de Diego Maradona. Su combinación de habilidad
en velocidad, explosión y gol dejó un sello en la selección argentina
durante la década del ´90.
Precisamente en el Mundial de 1990, sus goles ante Brasil e Italia fueron
decisivos para que Argentina llegara a la final frente a Alemania. Un año
más tarde volvió a ser fundamental en la Copa América que Argentina obtuvo
en Chile en forma invicta.
En Estados Unidos ´94 convirtió los dos goles en el triunfo ante Nigeria
por 2 a 1, partido que significó la clasificación para los Octavos de Final
y que será recordado por haber sido el último de Maradona con la selección
argentina.
Vistió las camisetas de River Plate y Boca Juniors en la Argentina, mientras
que en Europa jugó para el Verona, el Atalanta y la Roma (todos de Italia),
el Benfica portugués, y el Dundee y el Glasgow Rangers, de Escocia.