|
Una verdadera metrópolis europea
Diecisiete años después de la caída del muro, Berlín da la bienvenida al mundo en el Mundial de fútbol 2006. El día 8 de junio de ese año, un día antes de la inauguración oficial, tendrá lugar en la capital alemana la ceremonia de inauguración del mundial de fútbol. El gobierno de la nación y el artista André Heller son los responsables de los festejos, cuyo tema es la hospitalidad del estado reunificado.
Aficionados al fútbol de todo el mundo se reunirán en el lugar que mejor representa la unidad en la paz y en la libertad, Berlín. No obstante, parece que el destino de esta ciudad ha sido siempre dividirse y volver a unirse. Ya en sus orígenes, en el valle del río Spree, entre los pueblos de Köpenick y Spandau, se fundaron Cölln en la isla Spree y Berlín en Nordufer. Posteriormente, en 1432, se unieron por primera vez oficialmente para poder formar un solo estado. Sin embargo, diez años más tarde volverían a dividirse y permanecerían así hasta el año 1709.
Más adelante la ciudad fue el centro político de Brandenburgo, Prusia y del conocido Reich alemán. Tras su fundación en 1871, Berlín se convirtió en el mayor centro industrial y cultural de Alemania. La segunda guerra mundial destruyó la mayor parte de la ciudad. Hasta 1945 el nombre de Berlín recordaba la política agresiva de la Alemania nazi y sus consecuencias. La guerra dio lugar a que Alemania se separara de su capital, Berlín. La construcción del muro en 1961 fue el símbolo visible de dicha separación. |