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Centro de grandes eventos europeos
Pensar en Hannover es pensar en sus ferias, que año tras año reciben millones de visitantes. Especial mención tiene la EXPO 2000, celebrada durante el verano y de la que la ciudad guarda un grato recuerdo. Las ferias más importantes son la Feria de Hannover y la Feria de Informática, Cebit, que convierten la capital de Bajo Sajonia en el mayor centro mundial de ferias especializadas en el sector de la industria.
El hecho de que Hannover esté situada en el centro del país impregna toda la historia de la ciudad desde sus orígenes. En la Alta Edad Media, en la meseta del Leine (la palabra Hannover viene de "Honovere", que significa "la orilla elevada") se asentó un pequeño pueblo. A su lado había un gran puente donde se cruzaban dos antiguas carreteras importantes.
Más adelante, en la Baja Edad Media, este pequeño asentamiento se convertiría en un centro comercial y, tras recibir los derechos de ciudad, sería vendida a los príncipes de los güelfos. En 1241, el duque güelfo, Otto el Niño, le concede un fuero especial, y es aquí donde aparece la mención más antigua que se registra de la ciudad de Hannover. Ya entonces la capital alemana era un centro bullicioso de artesanos y comerciantes.
En el siglo XIV, la ciudad fue amurallada y sólo se podía acceder a ella por tres puertas: la Puerta de Lein, la Puerta de San Egidio y la Puerta de la Piedra. De esta época son también las tres iglesias góticas de la ciudad: la iglesia de San Egidio y la iglesia del Mercado, que mantienen aún la antigua estructura del edificio, y la iglesia de la Cruz. Un siglo más tarde se construiría el ayuntamiento, justo al lado de la iglesia del Mercado, que hoy se conoce como el Antiguo Ayuntamiento y que durante siglos fue el centro de la ciudad. |